La Fundación Aldana ante las Naciones Unidas en defensa de los derechos de las personas mayores

Del 18 al 20 de febrero de 2026, la Fundación Aldana participó en la primera reunión organizativa del Grupo de Trabajo Intergubernamental (IGWG) de las Naciones Unidas, celebrada en el Palais des Nations de Ginebra, con el mandato de elaborar un tratado internacional jurídicamente vinculante para la protección y promoción de los derechos humanos de las personas mayores.

Este encuentro histórico, convocado por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) en virtud de la Resolución 58/13 del Consejo de Derechos Humanos, marcó el inicio formal de un proceso que aspira a transformar la manera en que la comunidad internacional reconoce, protege y garantiza los derechos de las personas de edad avanzada en todo el mundo.

La «Broken Chair» (Silla Rota) frente al Palais des Nations en Ginebra.
La «Broken Chair» (Silla Rota) frente al Palais des Nations en Ginebra, símbolo universal de la defensa de los derechos humanos y la dignidad de las personas vulnerables. Febrero de 2026.

La voz de Venezuela ante un desafío global

La Fundación Aldana acudió a esta cita con un mensaje claro: la protección de los derechos de las personas mayores no puede concebirse como una cuestión aislada, sino como un pilar esencial para la reconstrucción del tejido social de las naciones, especialmente en contextos de crisis humanitaria y deterioro institucional como el que atraviesa Venezuela.

Desde la perspectiva venezolana, la situación de las personas mayores reviste una gravedad particular. Décadas de deterioro económico, la destrucción del sistema de seguridad social, la hiperinflación, el colapso de los servicios de salud y la migración masiva de las generaciones jóvenes han dejado a millones de adultos mayores en condiciones de vulnerabilidad extrema: sin pensiones dignas, sin acceso a medicamentos esenciales, sin redes familiares de apoyo y, en muchos casos, en situación de abandono.

Sin embargo, la propuesta de la Fundación Aldana trasciende el diagnóstico de una crisis particular. Se trata de un enfoque integral que, si bien nace de la realidad venezolana, resulta aplicable a prácticamente todas las regiones del mundo donde las personas mayores enfrentan desafíos similares.

La dignidad de las personas mayores no es una concesión del Estado: es un derecho humano fundamental cuya protección exige instrumentos jurídicos vinculantes, políticas públicas concretas y la participación activa de la sociedad civil.

— Fundación Aldana · Intervención ante el IGWG, Ginebra, febrero de 2026.

Propuestas presentadas ante el IGWG

La delegación de la Fundación Aldana presentó ante el grupo de trabajo un conjunto de propuestas articuladas en torno a la idea central de que la recuperación y reestructuración de cualquier país pasa, necesariamente, por la reconstrucción del tejido social, y que en esa reconstrucción las personas mayores deben ocupar un lugar prioritario.

Ejes de acción presentados

1) Pensiones dignas y seguridad social efectiva

Garantizar que todo instrumento internacional vincule a los Estados a establecer sistemas de pensiones que cubran las necesidades básicas reales de las personas mayores, indexadas al costo de vida, y que se establezcan mecanismos de supervisión internacional para verificar su cumplimiento.

Subvenciones para el cuidado de nietos

En contextos donde la migración forzada ha dejado a los abuelos como cuidadores principales de sus nietos, resulta imprescindible que los Estados reconozcan esta realidad mediante ayudas económicas específicas destinadas a los adultos mayores que asumen roles parentales sustitutos.

Apoyo profesional especializado en el cuidado

Promover la creación de programas de acompañamiento y asistencia a las personas mayores a través de personal debidamente capacitado en gerontología, trabajo social y atención domiciliaria, de modo que el cuidado no recaiga exclusivamente sobre las familias ni se institucionalice de forma deshumanizada.

Medicina preventiva y cuidados paliativos

Incorporar en el futuro tratado internacional la obligación de los Estados de garantizar el acceso universal de las personas mayores a programas de salud preventiva y a cuidados paliativos dignos, que aseguren una calidad de vida adecuada en las etapas finales de la existencia.

Reconstrucción del tejido social

Desde la experiencia venezolana, la Fundación subrayó que la reestructuración y recuperación de un país no puede lograrse sin atender las necesidades de sus personas mayores. El tejido social se reconstruye desde la base: garantizando que quienes han contribuido toda su vida a la sociedad reciban el trato digno que merecen.

Un enfoque con alcance universal

Si bien las propuestas de la Fundación Aldana nacen de la observación directa de la crisis venezolana, los problemas que abordan son compartidos por sociedades de todo el mundo. El envejecimiento poblacional, la insuficiencia de los sistemas de pensiones, la soledad no deseada, la falta de acceso a servicios de salud especializados y la invisibilización de las personas mayores en las políticas públicas son fenómenos que afectan tanto a países en desarrollo como a naciones industrializadas.

Por ello, la intervención de la Fundación fue recibida con interés por las delegaciones presentes, en la medida en que ofrece un marco de referencia concreto y operativo que puede ser adaptado a realidades diversas.

Acreditación oficial de la Fundación Aldana ante la OACNUDH para la reunión organizativa del IGWG. Palais des Nations, Ginebra, 18-20 de febrero de 2026.

El contexto: hacia un tratado internacional vinculante

La reunión organizativa del IGWG celebrada en Ginebra constituye el primer paso formal de un proceso que se prolongará a lo largo de 2026, con sesiones sustantivas programadas para julio y octubre. El objetivo final es la elaboración de una convención internacional —un tratado con fuerza jurídica obligatoria— que establezca estándares mínimos de protección de los derechos de las personas mayores y mecanismos de rendición de cuentas para los Estados.

Hasta la fecha, las personas mayores constituyen uno de los grupos poblacionales con menor protección específica en el derecho internacional de los derechos humanos. A diferencia de lo que ocurre con los niños (Convención sobre los Derechos del Niño), las mujeres (CEDAW) o las personas con discapacidad (CDPD), no existe aún un instrumento dedicado exclusivamente a las personas de edad avanzada. El IGWG tiene el mandato de cerrar esta brecha histórica.

La Fundación Aldana participará activamente en las próximas sesiones del grupo de trabajo y continuará aportando la perspectiva de la sociedad civil latinoamericana, con especial énfasis en las necesidades de las personas mayores en contextos de crisis humanitaria y en la importancia de incorporar mecanismos de verificación y seguimiento en el futuro tratado.

Compromiso de la Fundación Aldana

La presencia de la Fundación Aldana en el Palais des Nations de Ginebra reafirma su compromiso con la defensa de los derechos humanos desde la sociedad civil. La Fundación continuará trabajando para que la voz de las personas mayores, especialmente las de aquellas que viven en condiciones de mayor vulnerabilidad, sea escuchada en los foros internacionales donde se deciden las normas que habrán de protegerlas.

Porque una sociedad que no cuida a sus mayores es una sociedad que ha perdido la memoria de lo que es y la visión de lo que puede llegar a ser.

Fundación Aldana
Organización sin fines de lucro dedicada a la defensa de los derechos humanos · www.fundacionaldana.org